Endometriosis y la alimentación

La endometriosis es una enfermedad crónica estrógeno dependiente (hormonal) que consiste en la aparición y crecimiento de tejido endometrial fuera de la cavidad uterina produciendo una reacción inflamatoria. Generalmente aparece en la pelvis pero puede también ocurrir en otros lugares como incluso en los pulmones o cerebro.

Desgraciadamente, se suele tardar mucho en diagnosticar, hasta 10 años se puede tardar, en parte por falta de conocimientos por parte de los profesionales a los que acude la persona o porque se ha normalizado el dolor menstrual.

De hecho, es una enfermedad muy dolorosa y hay quienes la comparan con el dolor que se sufre con un infarto, aunque el dolor no es lo único sobre lo que tenemos que incidir.

La endometriosis afecta a entre 10% y el 15 % de las mujeres en España. A pesar de que la endometriosis es una patología que afecta a entre el 10 y el 15 por ciento de las mujeres en España continúa siendo una enfermedad desconocida

– Sandra Pulido, La Gaceta Médica

No existe una cura para la endometriosis pero si se puede abordar desde diferentes campos para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de la mujer. Entre ellos, cambios en la alimentación, aunque obviamente el tratamiento tendrá que ser individualizado / personalizado porque los síntomas pueden ser muy diferentes de una persona a otra y además hay más factores a tener en cuenta, como por ejemplo la ideología de esa persona, trabajo, horarios o gustos.

Para el tratamiento se necesita trabajar de forma conjunta con otros especialistas, sobre todo es importante el papel de un ginecólogo especializado en el tema y que conozca bien esta enfermedad, sino podríamos alargar el diagnóstico.

¿En qué me puede ayudar la alimentación?

Como en muchas cosas, la alimentación puede jugar un papel importante para aliviar los síntomas y reducir el tamaño de los focos de endometriosis. Determinados alimentos o componentes de los alimentos pueden ayudarnos y otros pueden «empeorar» los síntomas. Es importante tener en cuenta que no hay suficiente evidencia científica que asegure que un tipo de alimento u otro tenga una relación directa con la mejora de los síntomas de la endometriosis. Hay estudios, pero no los suficientes.

Lo que si sabemos es que, dadas las características de la enfermedad, podemos establecer una relación indirecta y hacer ciertas recomendaciones como el llevar a cabo una dieta más «antiinflamatoria». Aunque suene como un término muy amplio, al final la endometriosis es una enfermedad antiinflamatoria en la que intervienen muchos procesos oxidativos por lo que se entiende que este tipo de dietas puede ser beneficiosa. Este exceso de estrés oxidativo produce un crecimiento de las prostanglandinas (sustancias de los ácidos grasos que producen una contracción del músculo del útero y responsables de los cólicos menstruales atípicos) que aumenta el riesgo de inflamación.

Asimismo, tratándose de una enfermedad estrógeno dependiente, buscaremos aquellos elementos que nos ayuden a controlar los niveles de estrógenos. No solo tenemos que tener en cuenta los alimentos como tal, sino también sus envases que pueden ser disruptores endorinos (plásticos, latas, teflón en mal estado, …) o elementos que causen mayor estrés a la persona. Por cierto, el ejercicio físico también tiene un papel importante. No hablamos de ejercicio en exceso, sino en moderación ayudaría a aliviar los síntomas y a mejorar la calidad de vida de esa persona.

Si necesitas una pauta específica, no dudes en ponerte en contacto conmigo 🙂

Acerca de Joana

Joana Valls Sanz Dietista Nutricionista especializada en nutrición deportiva, salud hormonal femenina y TCAs

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